martes, 31 de julio de 2018

Leonel Messi

Lionel Messi

(Lionel Andrés Messi; Rosario, Santa Fe, 1987) Futbolista argentino. Poseedor de una habilidad técnica excepcional, una endiablada velocidad y una inventiva inagotable, desde que llegó de la mano de sus padres al F.C. Barcelona, con 13 años de edad, realizó una carrera vertiginosa por las diferentes categorías hasta el primer equipo, en el que debutó con apenas 16 años en un partido amistoso ante el Oporto. En 2004, con 17 años, Leo Messi jugó su primer encuentro oficial de la Liga española. Con 18 años le llegó su consagración internacional: formó parte de la selección argentina, campeona en el Mundial Juvenil Sub-20 de Holanda, disputado en 2005.
Pero su verdadera eclosión se produjo con la llegada de Pep Guardiola al banquillo azulgrana: durante las cuatro temporadas en que el técnico dirigió el equipo (2008-2012), sus estadísticas goleadoras alcanzaron niveles estratosféricos, contribuyendo de forma decisiva a que el Barça viviese la mejor etapa de su historia al hacerse con 14 títulos de los 18 posibles. Considerado unánimemente el mejor futbolista del momento, su talento individual se ha visto reconocido en cinco ocasiones con el Balón de Oro (2009, 2010, 2011, 2012 y 2015).
Biografía
Conocido como Leo o Pulga, su inmensa calidad ya apuntaba cuando tenía cinco años y jugaba en el club de barrio de su ciudad natal dirigido por su padre, un empleado de la industria metalúrgica, y se reafirmó cuando, a partir de sus siete años, comenzó a jugar en las divisiones inferiores del Newell's Old Boys de Rosario.
A los 10 años, a punto de dar el salto al club River Plate de Buenos Aires, se le detectó un retraso en el desarrollo óseo causado por un bajo nivel de hormonas del crecimiento; el tratamiento médico era muy costoso, los clubes no quisieron afrontarlo y su padre, que no disponía de los recursos económicos necesarios, decidió entonces emigrar a Barcelona con su familia, donde se le había presentado una posibilidad laboral. En septiembre de 2000, Leo Messi realizaba una prueba en el F.C. Barcelona; el técnico Carles Rexach quedó maravillado con su talento futbolístico y, firmando en efecto un contrato en una servilleta de papel, como cuenta la anécdota, lo incorporó al club, que se hizo cargo del tratamiento del chico. Messi tenía entonces trece años y medía 1,40.
A partir de ese momento Messi se formaría en la Masia, centro de entrenamiento de la cantera azulgrana, donde pasó por las diferentes categorías (Infantil A, Cadete B, Cadete A, Juvenil A, Barça C y Barça B) antes de llegar al primer equipo, ya en la era del presidente Joan Laporta. Aunque participó en el amistoso que enfrentó al FC Barcelona con el FC Porto en el partido de inauguración del Estadio do Dragáo (16 de noviembre de 2003), su debut oficial en primera división con la camiseta azulgrana se produjo el 16 de octubre de 2004 en Montjuic, en el clásico derby con el Español de Barcelona.
Lo demás es historia reciente. A sus 17 años la Pulga marcaba su primer gol como profesional en el Barça en un partido contra el Albacete, y se convertía en el jugador más joven del equipo azulgrana en lograr un tanto en la Liga española. Durante esa temporada 2004-2005, las lesiones que arrastraban algunas figuras del primer equipo y su brillante trayectoria en el filial hicieron que fuese un habitual en las convocatorias y que contribuyera a la consecución del título de Liga, el primero de su palmarés.
Pero la progresión del ariete no había hecho más que empezar. La temporada 2005-2006, después de un gran debut en el trofeo Joan Gamper contra la Juventus de Turín, fue ya sin duda una buena campaña, aunque una lesión muscular lo apartó de los terrenos de juego en el tramo final de la competición. Se exhibió en el Santiago Bernabéu, en un memorable partido en el que los azulgranas vencieron al Real Madrid por 0-3, y en Stamford Bridge, en los octavos de final de la Liga de Campeones contra el Chelsea. El resultado de la temporada para el equipo de Frank Rijkaard no pudo ser mejor: ganó la Supercopa de España, la Liga y la Liga de Campeones, la segunda de su historia.
En 2006-2007 las cosas no fueron tan bien para el Barça, que no ganó ningún título importante, pero Messi deleitó a los aficionados con jugadas espectaculares que ya lo postularon entre los mejores jugadores del mundo. Entre sus momentos de gloria se cuenta el haber logrado los tres goles del Barcelona que le valieron el empate frente al Real Madrid, en el partido disputado en el Camp Nou el 10 de marzo de 2007.
Otro momento estelar en la biografía de Leo Messi fue su hazaña del 18 de abril de ese mismo año, en las semifinales de la Copa del Rey contra el Getafe, cuando eludió a cinco jugadores, portero incluido, e hizo el segundo gol de su equipo. Esta genialidad dio la vuelta al mundo y todos lo compararon con el Maradona que coronó el célebre "Gol del siglo" ante Inglaterra, en el Mundial de México de 1986. La progresión del jugador continuó en 2007-2008, una temporada difícil para el equipo, que vio cómo se agotaba el proyecto liderado por Ronaldinho y acababa la era de Frank Rijkaard en el banquillo.
La era Guardiola
El FC Barcelona inició la temporada 2008-2009 con un nuevo proyecto que generó un cierto escepticismo entre los culés. El presidente Laporta había confiado el banquillo a un hombre de la casa, Josep Guardiola, con buenos resultados en el filial pero sin experiencia en primera. Los más optimistas auguraban buenos resultados a largo plazo. Pero la historia fue otra. Los chicos de Guardiola, con Messi convertido en crack indiscutible, pergeñaron la campaña futbolística más apasionante en décadas. Con un fútbol de libro, alabado en Europa y en el mundo, encadenaron victorias y resultados que pulverizaron todos los récords y consiguieron lo que parecía imposible: ganar en una misma temporada la Copa del Rey, la Liga y la Liga de Campeones, un triplete histórico que nunca antes había logrado ningún equipo español.
En esta campaña, Messi completó su primera temporada sin lesiones y superó su récord de partidos jugados (51) y goles (38). El argentino fue decisivo en las finales de Copa y Champions -marcó el segundo gol del Barça en cada una de ellas-, y, entre goles antológicos, fue el artífice de dos de los seis tantos que encajó el Real Madrid en el Santiago Bernabéu.
Los tres títulos obtenidos en la temporada 2008-2009 daban acceso al club a disputar otros tantos torneos a principios de la siguiente, antes de terminar el año: la Supercopa de España, la Supercopa de Europa y el Mundial de Clubs. En todos ellos resultó vencedor el Barça, marcando un récord histórico: levantar en un solo año los seis trofeos de las seis competiciones en que participaba. No hay duda de que, junto al entrenador, la explosión de Leo Messi fue una de las claves de que la era Guardiola (2008-2012) haya pasado a la historia como la mejor del club. El equipo conquistó durante ese cuatrienio 14 títulos de 18 posibles: a los seis citados, hay que sumar otras dos Liga españolas (2009-2010 y 2010-2011), otra Liga de Campeones en 2010-2011 (la tercera de Messi y la cuarta de la historia del club), la Copa del Rey (2011-2012), la Supercopa de Europa (2011), dos Supercopas de España (2010 y 2011) y el Mundial de Clubs de 2011.
De hasta qué punto el papel de Leo Messi en tales triunfos fue determinante pueden dar una idea las estadísticas. De los 16 goles marcados por Messi en la temporada 2007-2008, pasó a anotar 38, 47, 53 y 73 tantos en los cuatro años de la era Guardiola, cifras de por sí estratosféricas que pueden indicar además, en su progresión, que aún no ha tocado techo, como lo ilustran otros aspectos en que sus números mejoran cada año. Ya no sólo hay que valorar su virtuosismo en el regate (sus cambios de ritmo rompen a los rivales hasta el punto de que el técnico del Arsenal, Arsène Wenger, lo llamó "jugador de PlayStation") y su extraordinaria precisión en los disparos y remates, sino también una visión del juego que ha hecho de él un excelente pasador: de apenas tres o cuatro asistencias de gol en sus primeras temporadas, pasó a 29 en la temporada 2011-2012.
A estas alturas ya eran muy pocos los expertos, entrenadores y colegas que no lo consideraban el mejor jugador del mundo. La prensa deportiva y las federaciones internacionales lo reconocían como tal, y además de los incontables títulos de su palmarés deportivo, el jugador acaparaba reconocimientos individuales. Ya en 2009 la revista France Football le concedió el Balón de Oro y la FIFA lo designó Mejor Jugador del Mundo. Ambos premios se unificaron un año después en el FIFA Balón de Oro, que recayó sobre el argentino en sus tres primeras ediciones (2010, 2011 y 2012) y de nuevo en 2015.
El sueño del Mundial
Con la victoria de España en el Mundial de 2010, algunos de los compañeros de Messi en el F.C. Barcelona habían logrado incluir en sus vitrinas todos los trofeos posibles; para el argentino, ésta seguía siendo una asignatura pendiente. A pesar de su contribución, y excluyendo la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Pekín de 2008, los resultados con la selección argentina fueron mediocres. En el Mundial de Alemania (2006) no pasó de los cuartos del final.
Mayores expectativas despertó la participación en el Mundial de Sudáfrica (2010), con el astro argentino en un momento pletórico de forma; pero el combinado albiceleste, bajo la controvertida dirección del legendario Maradona como técnico, cayó estrepitosamente frente a Alemania, de nuevo en los cuartos de final. El distinto rendimiento de Leo Messi con la selección y con el F. C. Barcelona hizo correr ríos de tinta; al final, el fútbol es un juego de equipo en el que cualquier análisis debe tomar en consideración muchos factores.
Los argentinos depositaron sus esperanzas en el Mundial de Brasil de 2014, pero hay que decir que Messi no llegaba a la cita mundialista en su mejor versión. Finalizada la era Guardiola, demostró seguir siendo el de siempre en la temporada 2012-2013 con Tito Vilanova (el segundo de Guardiola) en el banquillo, y el club se llevó la liga con récord de puntos; una lesión del crack argentino en el tramo decisivo de la temporada impidió triunfos mayores. Pero a principios de la temporada siguiente, con su compatriota Tata Martino como entrenador, una recaída en la lesión lo apartó dos meses de los terrenos de juego, y aunque el Barça tuvo opciones hasta el final, la temporada 2013-2014 se cerró sin ningún título y con un Messi menos inspirado que en las campañas precedentes.
Ciertamente, ni la selección argentina ni Leo Messi brillaron especialmente en el Mundial de Brasil de 2014. Si bien los albicelestes empezaron ganando todos los partidos, lo hicieron siempre por la mínima, y fue necesario acudir a las tandas de penaltis para superar las semifinales. En la final contra Alemania, que venía de humillar a los anfitriones por un inaudito 7 a 1, los argentinos supieron frenar el embate germánico y dispusieron de oportunidades, pero acabaron perdiendo en la prórroga. Considerando el juego exhibido, el subcampeonato fue un buen resultado; los argentinos no lo habían logrado desde los tiempos de Maradona. Messi fue además distinguido con el Balón de Oro del Mundial, pero el sueño de conquistar el preciado título quedó otra vez pospuesto.
La era Luis Enrique
A estos relativos fracasos con la selección argentina debe contraponerse, después de dos temporadas difíciles, un nuevo resurgimiento del esplendor del Barça con el desembarco como técnico de Luis Enrique, antiguo jugador azulgrana que, tras su incorporación a principios de la temporada 2014-2015, justo a la finalización del Mundial, ha sabido dotar al equipo de nuevos registros más allá del fútbol «al primer toque» de Guardiola, reforzando su verticalidad (con precisos pases largos que sorprenden y superan las líneas rivales) y la potencia del contraataque.
Sumando a ello la plena recuperación de Leo Messi y su perfecto entendimiento con las nuevas incorporaciones en la delantera (el extremo brasileño Neymar, joven promesa y probable sucesor de Messi, y el uruguayo Luis Suárez como killero rematador), el Barcelona reeditó en la temporada 2014-2015 los éxitos de 2009 adjudicándose por segunda el vez el triplete (la Liga española, la Copa del Rey y la Liga de Campeones), y a punto estuvo de igualar los seis títulos en año natural al proclamarse campeón de la Supercopa de Europa y del Mundial de Clubes al inicio de la temporada 2015-2016. El comienzo de esta nueva etapa no augura sino nuevos y arrolladores triunfos a la maquinaria azulgrana y a su principal estrella, convertido ya a sus 28 años en «leyenda en activo» del deporte más popular del planeta.
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Zinedine Zidane

(Marsella, 1972) Futbolista francés. Considerado uno de los mejores jugadores de los años 90, dio numerosos triunfos tanto a la selección francesa como a los históricos clubes europeos que pudieron contar con sus servicios (la Juventus de Turín y el Real Madrid). Tras retirarse en 2006, inició una trayectoria como entrenador que lo llevaría al banquillo del Real Madrid en enero de 2016.
Zizou, apodo por el que también se le conoce, poseyó como jugador unas cualidades futbolísticas sobresalientes y un palmarés en que no falta ningún título: además de ganar el Mundial y la Eurocopa con la selección francesa, consiguió ser campeón de Liga, de la Liga de Campeones, de la Supercopa de Europa y de la Copa Intercontinental en su paso por la Juve y el Madrid.
Dentro del terreno de juego, Zinedine Zidane era un mediocampista ofensivo al que le gustaba desenvolverse con libertad para organizar la ofensiva de su equipo; su exquisita calidad técnica, un físico potente y una privilegiada visión de juego hacían de él un futbolista creativo, imprevisible y con enormes recursos: podía regatear, driblar, hacer paredes, lanzar pases geniales o romper una defensa por velocidad; además, su precisión en el disparo, que ejecutaba con ambas piernas, le convertían en un peligro constante para los porteros rivales, quienes temían especialmente sus lanzamientos de falta directa.
Biografía
Nacido en el seno de una familia de emigrantes argelinos, desde muy niño Zinedine Zidane practicó varios deportes, entre ellos el judo, aunque no tuvo que transcurrir mucho tiempo antes de que el fútbol pasara a ocupar la mayor parte de su tiempo libre y se convirtiera en su mayor pasión; soñaba por entonces en emular a su mayor ídolo, el genial uruguayo Enzo Francescoli, un fino mediapunta que era la estrella del equipo de Marsella, el Olympique.
Tras jugar en varios equipos locales, en 1986 el joven Zinedine fue contratado por el Cannes, uno de cuyos dirigentes, Jean Claude Elineau, lo acogió en su propia casa. Su carácter tímido y la aparente frialdad que le caracterizan no fueron impedimento para que pronto comenzara a desarrollar sobre los campos de entrenamiento todo el potencial futbolístico que llevaba dentro.
En mayo de 1989, un mes antes de cumplir los diecisiete años, Zinedine Zidane debutó en Primera División con el Cannes. En la temporada 1990-1991 marcó su primer gol en la máxima categoría francesa y en la siguiente se hizo con la titularidad, jugando más de treinta partidos y alcanzando la cifra de cinco goles.
En 1992 abandonó el Cannes para fichar por el Girondins de Burdeos, uno de los clubes más importantes de Francia, en el que ya en su primer año se erigió en uno de sus pilares: jugó treinta y cinco partidos y marcó diez tantos, pese a que nunca se ha caracterizado por ser un gran goleador.
Sus destacadas actuaciones le llevaron a debutar con la selección nacional en agosto de 1994, en un partido frente a Chequia; por entonces, el combinado galo atravesaba momentos de penuria deportiva (había estado ausente en los dos últimos campeonatos mundiales), pero una nueva generación de futbolistas, entre los que también figuraban Christoph Dugarry y Bixente Lizarazu, compañeros de equipo en Burdeos, contribuyeron a un resurgir que se plasmó en una buena actuación en la Eurocopa de 1996.
La Juventus y el Mundial
La magnífica impresión que causó en dicha cita, junto con una temporada estelar en el Girondins, llevaron a Zinedine Zidane a fichar en el verano de 1996 por la Juventus de Turín, uno de los equipos más prestigiosos de Europa.
En el «calcio», la exigente y competitiva liga italiana, afrontó el reto más difícil de su carrera deportiva, más si cabe debido al imborrable recuerdo que en el club turinés había dejado en los años ochenta su compatriota Michel Platini. No obstante, y pese a los inevitables altibajos y algunas lesiones, Zidane se consagró como uno de los mejores jugadores europeos.
Junto al italiano Alessandro Del Piero, Zinedine Zidane formó un tándem de ataque temible que condujo a la Juventus a la conquista de dos campeonatos de liga en 1997 y 1998, la Supercopa Europea y la Copa Intercontinental de 1996, y a disputar dos finales consecutivas de la Liga de Campeones (antigua Copa de Europa), aunque en ambas ocasiones saldadas con derrota: en 1997, frente al Borussia Dortmund, y en 1998, ante el Real Madrid.
En junio de 1998, Zidane fue la pieza fundamental para que Francia se adjudicase el Campeonato Mundial de Fútbol en el que hacía de anfitriona, conduciendo con brillantez el juego de ataque, y sobre todo, marcando los dos primeros goles en la final frente a Brasil, un éxito que, unido a su excelente trayectoria con la Juventus, le hicieron merecedor ese año del prestigioso Balón de Oro.
Sus últimas dos temporadas en Italia no fueron tan brillantes como las anteriores, en parte por los férreos marcajes a los que solía ser sometido y también por la irregularidad mostrada por su equipo. En la Eurocopa de 2000, uno de los mejores momentos de su carrera deportiva, dejó muestras de su inmensa clase en cada partido y marcó un gol decisivo de penalti en la semifinal frente a Portugal.
Con el Real Madrid
A partir de entonces, cumplida con éxito su etapa en Italia, comenzaron a surgir especulaciones sobre su posible traspaso a otro gran club europeo, casi siempre desmentidas, pero que finalmente se hicieron realidad en el verano de 2001 con su multimillonario fichaje (más de 12.000 millones de pesetas, 72 millones de euros) por parte del Real Madrid, decisión en la que tuvo influencia su matrimonio con una española, Verónica Fernández Ramírez.
En el histórico club blanco Zinedine Zidane pasó a reforzar una plantilla que ya contaba con jugadores de la talla de Raúl González, el portugués Luis Figo o el brasileño Roberto Carlos, y con la que amplió su ya extenso palmarés después de conquistar el único gran título que aún no poseía: la Liga de Campeones (2002). En 2003 ganó con el equipo madrileño la liga española.
Sin embargo, las sequía de títulos de los años siguientes sumieron al Real Madrid en una etapa de crisis en la que el mismo Zidane y otros jugadores galácticosfueron cuestionados. Zidane se retiró del fútbol profesional al término del Mundial de Alemania (2006), en el que fue nombrado mejor jugador a pesar de ser expulsado en la final.
Entrenador del Real Madrid
Tras su retirada de la competición, Zinedine Zidane siguió vinculado al Real Madrid, pasando a ejercer en 2009 funciones de asesor a la presidencia, e iniciando poco después su trayectoria como entrenador. En la temporada 2013-2014 se convirtió en ayudante del técnico del primer equipo, el italiano Carlo Ancelotti, y en las dos siguientes se hizo cargo como entrenador titular del filial del Real Madrid, el Castilla.
En enero de 2016, ante el pobre juego y los magros resultados exhibidos por el primer equipo en la primera fase de la temporada 2015-2016, el presidente del club blanco, Florentino Pérez, quiso confiar el banquillo a un hombre «de la casa» como era ya Zidane, que pasó a ocupar el puesto del destituido Rafa Benítez. Como responsable de uno de los clubes más importantes del mundo, el nuevo entrenador del Real Madrid se enfrentaba al reto mayúsculo de armonizar el juego de las potentísimas individualidades que componen la plantilla, fichadas en los últimos años por el presidente a golpe de talonario, con criterios no siempre futbolísticos.
Pese a las críticas y malos augurios de algunos sectores por su falta de experiencia en la división de honor, es indudable que su prometedor debut (con goleada frente al Deportivo) tuvo la virtud de devolver la ilusión a la afición blanca, que pudo apreciar una mayor cohesión e intensidad en el equipo y la buena sintonía entre la plantilla y un entrenador que, en su corta trayectoria, ha demostrado priorizar la creatividad y la diversión frente a la rigidez de los esquemas tácticos. El Real Madrid había sido eliminado de la Copa del Rey por un absurdo error administrativo y se hallaba descolgado en la Liga; con la llegada de Zidane, el equipo poco a poco recuperó terreno hasta finalizar a un punto del campeón, pero sobre todo mostró su mejor cara en la máxima competición europea: superó una tras otra las eliminatorias hasta imponerse en la final al Atlético de Madrid.

La victoria en la Champions League, que llevaba a las vitrinas del club su undécima Copa de Europa, unida a los gratos recuerdos de su etapa como jugador, aseguró su continuidad como técnico y su ingreso en el reducido olimpo de los experimentados entrenadores europeos. En ausencia de grandes fichajes, Zidane ha sabido mantener esta línea positiva en la temporada 2016-2017: en diciembre de 2016, los blancos disfrutaban de una cómoda ventaja en la Liga y habían conquistado el segundo y tercer títulos de la «era Zidane»: la Supercopa de Europa y el Mundial de Clubes.
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Ronaldinho

(Nombre futbolístico de Ronaldo de Assis Moreira, Brasil, 1980). Futbolista brasileño. Ronaldinho Gaucho no es solo un jugador de fútbol, es el ídolo de millones de aficionados que ven en él la encarnación del “jogo bonito” brasileño, del fútbol hecho con arte que ilusiona a grandes y pequeños.
La historia de esta estrella del balompié empieza el día 21 de marzo del año 1980, cuando nace en la localidad brasileña de Porto Alegre el pequeño Ronaldo de Assis Moreira en el seno de una familia de origen humilde en la que se vive con entusiasmo la afición por este deporte. Y es que fue su padre Joao quien le inculcó el amor por el fútbol, igual que a su hermano mayor Roberto. 
Precisamente era éste quien parecía predestinado a ser un número uno con el balón, pero cuando Ronaldo era aún solo un niño demostró sus habilidades y Roberto se retiró de la práctica profesional para convertirse en el manager de una futura figura internacional: Ronaldinho.
Ronaldinho no olvida ni sus sencillos orígenes ni la temprana muerte de su padre cuando él tenía ocho años. Fue un desgraciado accidente el que llevó a Joao a morir en la piscina de la casa que el club Gremio Porto Alegre había regalado a la familia por el contrato de su hermano Roberto. Pese a todas estas situaciones poco agradables que vive desde pequeño, Ronaldinho pisa fuerte en los campos de fútbol de todo el mundo desde el principio. Los aficionados le consideran un verdadero artista del balón cuya rapidez y habilidad le permiten triunfar en su posición natural de media punta.
La carrera profesional de Ronaldinho se inicia en el 1997 cuando empieza a jugar en el club de su ciudad, el Gremio Porto Alegre. Además, ese mismo año consigue ser Campeón del Mundo y máximo goleador con la selección Sub-17 de Brasil. Es el disparo de salida de una trayectoria llena de éxitos.
Durante cuatro años Ronaldinho juega en el Gremio de Porto Alegre y evoluciona como futbolista. A parte de que obtiene excelentes resultados con su equipo triunfa con la selección canarinha en la Copa América de 1999. En este torneo es también elegido mejor jugador después de marcar seis goles, uno de ellos contra Venezuela y aún recordado por sus seguidores gracias a su extraordinaria belleza y espectacularidad.
En el año 2001, y después de participar incluso en los Juegos Olímpicos de Sydney, Ronaldinho lleva acumuladas a sus espaldas temporadas de triunfos en el fútbol de su país y decide dejar Brasil para dar un salto internacional e integrarse en un equipo europeo. Diversos clubs optan a ficharlo hasta que se decide por el prestigioso Paris Saint Germain, un clásico de la liga francesa.
La estancia de Ronaldinho en Francia no es desde buen principio tan perfecta como cabía esperar dada su fama en Brasil. Algunos problemas administrativos impiden que debute enseguida en el equipo y, cuando consigue hacerlo, tiene diversos enfrentamientos con su entrenador de por aquel entonces, Luís Fernández.

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Ronaldo ''El Fenomeno''

Ronaldo

(Ronaldo Luiz Nazario de Lima; Rio de Janeiro, 1976) Futbolista brasileño. Dotado de unas cualidades excepcionales, con el balón en sus botas es imprevisible, insospechado, mágico, demoledor y certero. A pesar de su corta edad, sus 1,83 m de estatura y sus 75 kg de peso lo han convertido en una gran estrella; es el "crack" del fútbol mundial y el sucesor de las grandes estrellas de los años ochenta.
De familia humilde, la madre de Ronaldo, divorciada, trabajaba catorce horas al día en pizzerías o supermercados para sacar adelante a sus tres hijos. Vivían en el suburbio de Benito Ribeiro, olvidado y lejano como otros tantos arrabales de la zona norte de Río de Janeiro, cuyos habitantes desconocen la paradisíaca zona sur de la ciudad, con sus playas, sus lujosos coches y sus ricas gentes. Ronaldo tampoco conocía esa parte de su propia ciudad, pero no sabía que pronto le llegaría la oportunidad de, incluso, vivir en ella.

Ronaldo
Con 14 años Ronaldo estuvo a punto de jugar en el Flamengo, pero no tenía el dinero suficiente para costearse los cuatro pasajes de autobús necesarios para llegar desde su casa hasta el club. Empezó a jugar en el Sao Cristovao, que dos años después le trasladó al Cruzeiro de Minas Gerais, y con 16 años su vida dio un vuelco. En aquel club se revalorizó rápidamente y todos los equipos pujaban por él. Se lo llevó el PSV de Holanda, donde jugó las temporadas del 94 al 96. Este último año fue elegido por la FIFA mejor jugador del mundo.
En 1996, Ronaldo firmaba un contrato con el F.C. Barcelona por 8 años, y el club catalán pagaba al PSV 20 millones de dólares. El jugador recibía un total de 2.000 millones de pesetas, 250 millones brutos por temporada, con cláusula de rescisión de 4.000 millones. El traspaso de Ronaldo fue el más caro del fútbol español: la operación final ascendió a 4.500 millones de pesetas. En este club se ganó fama mundial con sus actuaciones, por lo que el Barcelona le amplió a diez años la duración del contrato y estableció en 77 millones de dólares el precio de su cláusula de libertad. El 20 de enero de 1997 fue consagrado nuevamente como el mejor futbolista del mundo, de acuerdo con el nombramiento patrocinado por la FIFA y ese mismo año recogió el "Balón de Oro" que concede la revista France Football.
En los meses de verano de 1997, incluso antes de terminarse la temporada de fútbol, Ronaldo dejó el Barcelona con intención de fichar por un equipo italiano que resultó ser el Inter de Milán. El club italiano abonó, además de los 4.000 millones de la cláusula de rescisión, una cantidad complementaria de compensación al Barcelona por su pase. Ha sido internacional por su país, Brasil, en más de una decena de ocasiones, y con su selección fue Campeón del Mundo en 1994 y 2002.
Pero en los años siguientes le acompañarían las lesiones. Apenas jugó en el Inter de Milán y todos recuerdan aquella especie de convulsión inexplicable que sufrió horas antes de la final contra Francia en el Mundial de 1998.
Desde noviembre de 1999 Ronaldo se mantuvo prácticamente ausente de los campos de juego. Tuvo una fatídica y breve aparición el 12 de abril de 2000, en la final de la Copa de Italia disputada entre el Lazio y el Inter de Milán. En una frenética carrera con la que pretendía superar a su rival, el portugués Couto, se desplomó. Nadie lo tocó ni le hizo una mala entrada, pero Ronaldo se lesionó de gravedad; se rompieron los tendones de su rodilla derecha.
Desde entonces, el que fuera el rey del fútbol durante su época dorada, alabado incluso por el mítico Pelé, con unos ingresos de 16 millones de dólares anuales (unos 3.000 millones de pesetas), tuvo que abandonar los campos de fútbol e inició una actividad en otros ambientes: el mundo de las artes y la cultura, donde todos le invitan y reciben con cariño, pero donde Ronaldo parece encontrarse incómodo y fuera de lugar.
Dedicado más de seis horas a hacer fisioterapia con su rodilla, numerosos ejercicios en casa y natación, su sueño era volver al terreno de juego. Su esperadísima reaparición se produjo el 19 de agosto de 2001 y completó una brillante actuación en un partido amistoso en el que su equipo, el Inter de Milán, goleó con facilidad al campeón de Nigeria. Ronaldo jugó 35 minutos, marcó un gol y abandonó el campo con una cerrada ovación.Antes de finalizar el año volvió a padecer problemas musculares y necesitó varios meses de adaptación para volver a jugar. Las dudas sobre su forma física y las posibilidades de su juego quedaron definitivamente despejadas en el Mundial de Corea y Japón 2002 donde Ronaldo reivindicó su condición de estrella y regresó por méritos propios a la cima del olimpo futbolístico. Fue el máximo anotador del torneo, suyo fue el único gol que clasificó a Brasil frente a Turquía para la final y también salieron de sus botas los dos goles con los que la selección canarinha eliminó a la poderosa Alemania en el partido definitivo para lograr su quinta Copa del Mundo.
La excelente actuación de Ronaldo en el Mundial colocó al delantero en el punto de mira de los mejores clubs del mundo y, el último día de agosto de 2002, tras semanas de arduas negociaciones entre el Inter de Milán y el Real Madrid, el equipo merengue fichó al jugador brasileño por 45 millones de euros. En los últimos días del año, el astro brasileño recogió los dos galardones más presitigiosos en el mundo del fútbol; el "Balón de Oro", de la revista francesa France Football, y el premio FIFA al mejor jugador del planeta. Varios meses después, también recogió dos premios Laureus como integrantede la selección brasileña y como mejor deportista de 2002.Imagen relacionada

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Lionel Messi (Lionel Andrés Messi; Rosario, Santa Fe, 1987) Futbolista argentino. Poseedor de una habilidad técnica excepcional, una endi...